bitacorAfricana. Viaje al continente negro

El 11 de noviembre nos embarcamos en un viaje de casi siete meses que nos llevará desde Marruecos a Sudáfrica. Hemos pensado este espacio para compartir los preparativos y experiencias de nuestra particular travesia africana. Nos encantaría recibir consejos, comentarios, relatos de otros viajeros, etc. Para escribir en este blog sólo hay que hacer click en "comments".También podés escribirnos a bitacorafricana@yahoo.es

domingo, junio 25, 2006

Va de numeros

- Mas de 30.000 km.
- 21 paises, cruzando el Tropico de Capricornio, Cancer y el Ecuador
- 48 puestos de frontera
- 3 ferrys
- 1 dia completo en tierra de nadie (frontera entre Benin y Nigeria)
- 3 pinchazos y 2 problemas mecanicos
- 3 desiertos y 2 selvas tropicales
- 5 de los grandes rios de Africa (Niger, Congo, Orange, Zambezi, Nilo)
- 2 de las monta~nas mas altas (monte Camerun y Kilimanjaro*)
- 3 de los lagos mas grandes de Africa (Volta, Malawi y Victoria)
- 2 expulsiones y un retiro voluntario
- 19 personas con malaria ( de un total de 26 personas que estuvimos en las zonas de riesgo. Fiebre mas alta: 42 grados)
- 1 mordedura de leon **
- 1 embestida de gorila***
- 2000 fotos digitales, 10 horas de video, 21 carretes de fotos
- 12 robos
- 20 duchas calientes
- 14 noches dormidas en camas
- Sexto camion de overland de hace la ruta por Congo, Congo DR y Angola
- 223 dias en Africa

Notas:
* Nos toco un dia nublado y la foto no salio bien, no se ve el pico (Sorry Jaimuchi!)
** La compi que la sufrio esta ahora en perfecto estado
*** Como ya hemos contado fue todo muy amable

viernes, junio 23, 2006

La despedida

Hace dias que vengo pensando en la despedida, como empezar a despedirme de Africa. En seguida se me in stala ese nudo en la garganta y me faltan las palabras.
Estos siete meses y medio han sido muy intensos, ahora los recuerdos y sensaciones se mezclan y parecen siglos atras nuestros primeros dias en Marruecos.
Hemos recorrido mas de 30.000 km por los caminos de Africa, hemos visto pobreza y riqueza. Hemos dormido en bares, restaurantes, canchitas de futbol, aulas de escuelas, techos, patios, playas y en el medio de ninguna parte, alli donde, simplemente, no hay nada.
Hemos visto ciudades despertarse muy temprano, antes del alba y escuchado el canto de los imanes que llaman a los hombres para las oraciones. Hemos visto el despertar de peque~nas aldeas, los gallos y los ruidos del campo, las mujeres encendiendo el fuego y llendo a buscar agua, los ni~nos chiquitos, medio desnudos y descalzos. Levantarse temprano para aprovechar la luz y escaparle al calor.
Hemos ido a los mercados. Hay mercados y hay mercados, hay mercados que son un festival de color, monta~nas de tomates, bananas, anana, mango y papaya, cebollas, espinacas, mandioca, casava y especias. Hay otros mercados donde casi no hay nada, una mujer vende en esta esquina cinco tomates diminutos; otra, cuatro cebollas y dos pimientos descoloridos, una tercera ofrece una peque~na monta~nita de granos de maiz. Nos preguntamos como vive esta gente, que comen. Esta es el Africa que se define en dos estados: sequia y hambruna o bien inundacion y hambruna. Alli hemos visto la sombra de la malaria, gente perdida, delirando, los ojos vacios. Muchas veces los ojos de los chicos estan llenos de moscas.
De nuevo los recuerdos parecen infinitos y a mi me faltan las palabras, se hace dificil despedirme y mas dificil todavia contar lo que hemos visto y sentido durante este viaje. Hay, sin embargo, dos recuerdos insistentes. Son aldeas al costado del camino, en Ghana, Camerun y Angola, aldeas donde es asombrosa la cantidad de chicos. El camion para y alguien se baja corriendo con una pelota, todo se transforma, la aldea entera es ahora una cancha de futbol sui generis, cientos de chicos descalzos corren detras de la pelota, no hay arcos, no hay reglas, hay risas.
El otro recuerdo son las mujeres, van vestidas con pa~nos de colores, trabajan el campo, encienden el fuego, acarrean el agua, consiguen la comida para ese dia, esa olla, cocinan y venden en los mercados. Las mujeres que hacen que Africa se despierte y se mueva cada dia. Las veo caminando kilometros, llevando inmensos bultos en la cabeza y bebes a sus espaldas. Nos miran, se rien, que piensan de nosotros, de mi que viajo tan liviana?, que piensan de esta vida de esfuerzo extraordinario que les toca vivir? Nosotros ensayamos respuestas, ellas tal vez no tengan tiempo de pensar en eso, estan llevando Africa, un mundo aparte, envuelto en un trapo sobre sus cabezas.

domingo, junio 18, 2006

Gorilas en la niebla

Los dias previos a nuestra visita a los gorilas estuvieron tan cargados de contratiempos que estaba segura de que nada saldria segun lo previsto y en cambio se convertiria en un ejemplo perfecto para ilustrar la maxima de las leyes de Murphy. Sin embargo, despues de cambiar tres veces de vehiculo, cruzar la frontera a Congo DR (ex Zaire) a pie, pagar una visa que nunca aparecera en los registros y definitivamente no figurara en nuestros pasaportes, estamos con Mariano y ocho personas mas de camino al Parque Nacional des Virungas.
El paisaje es precioso, colinas verdes sembradas hasta el ultimo centimetro, peque~nas aldeas de casas de barro y techos de paja. Pero no es completamente un paisaje de cuento, porque a uno y otro lado del camino hay hombres armados, algunos llevan uniforms verdes y boinas rojas, otros van de boinas celestes y hay muchos de paisano. Llevan AK-47 e incluso vemos uno con un mortero. Estan en la ruta, caminando o sentados descansando al costado del camino.
En la reserva y nos reciben agradecidos, nos dicen que el turismo es una forma de pacificar el pais, que de nuestra mano llegara la paz, que quiza sera un largo y lento camino pero nuestra presencia alli es buena se~nal.
Finalmente partimos en busca de los gorilas, la selva es espesa, pegajoza y plagada de hormigas enormes y millones de mosquitas. El sol ya no nos molesta, en cambio agradecemos los pocos rayos que logra traspasar el denso follaje.
Caminamos a paso rapido, el aire es dulzon y pesado, llevamos solo las camaras y una botella de agua, vamos livianos y aun asi la caminata no es facil, vamos subiendo, cruzando el nudo enmara~nado de enrredaderas, ramas y troncos que es la selva tropical.
Cada tanto mis manos rozan unas hojas grandes, brillantes y alargadas que estan por todas partes, el ardor es instantaneo, la piel se pone roja y aparecen mancas blancas, duele. Hay que aguantar unos minutos y el dolor desaparece.
Los guias apuran el paso y nos muestran algunos detalles que indican que los gorilas han estado por aqui no hace mucho: hay hojas dispustas a manera de camas, ramas cortadas, heces secas.
El camino se hace cada vez mas empinado, los guias abren el paso a golpe de machete, tenemos que agarrarnos de ramas y troncos para poder subir, le pido a la suerte que los gorilas esten cerca porque ten go la sensaccion de que no podre seguir mucho tiempo mas. Y la suerte esta de nuestro lado porque al poco rato empezamos a escuchar ruidos, son ellos y estan algunos metros mas arriba, la ansiedad nos empuja a seguir y finalmente los guardias pueden verlos, depacio nos vamos acercando.
Son gorilas jovenes algunos bebes, nos miran cuiosos. Los guias emiten un sonido parecido a cuando uno se aclara la garganta, es un aviso, somos amigos, no hay nada que temer. Estamos a menos de cinco metros de distancia, los peque ~nos quieren acercarse y los guardias tratan de auyentarlos.
De pronto veo por el rabillo del ojo que uno se acerca muy rapido, me quedo agachada y quieta y veo como pasan a mi lado, rodando cuesta abajo, Mariano y un gorila. Es todo tan rapido que no hay tiempo de reaccionar. Cinco o seis metros mas abajo estan los dos tirados en el piso. Mariano, con una sonrisa para indicarnos que todo esta bien, finje estar comiendo hojas. Uno de los guardias nos cuenta que el amiguito de Mariano se llama Bageni, tiene ocho a~nos y pesa 100 kg.
Hemos llegado en un momento excelente, el grupo esta jugando, los mas chiquitos se cuelgan de los arboles hacien do toda clase de piruetas. Oimos ruidos mas arriba, subimos unos metros mas y alli esta el macho espalda plateada jefe del grupo, se llama Kabirizi y es enorme, nos mira, se levanta y camina orgulloso. De repente, avanza rapido hacia nosotros golpeandose el pecho, todos nos agachamos y pretendemos comer hojas, los guardias vuelven hacer ruidos y Kabirizi vuelve a sentarse. Es hora de irnos, el jefe del grupo nos ha he cho saber que es mejor terminar la visita y, obedientes, emprendemos la retirada.

En el Parque Nacional Des Virunga, Zaire

Comiendo bajo el sol


Este es Bagueni, el gorila de 8 a~os que quizo "jugar" un ratito conmigo...

Jugando despues de almorzar

Los guardias tenian que mantener a los mas jovenes a raya: son tan curiosos que quieren tocarnos y jugar con nosotros, pero tratamos de que no se acerquen mucho para no transmitirles ninguna enfermedad. Sin embargo, uno de ellos (Bagueni, un macho de 100 kgs) logro confundir a los guardias, y en un segundo se me echo encima, me dio un manoton y terminamos rodando unos metros cuesta abajo. "Solo queria jugar" nos dicen los guardias, y debe ser cierto, porque con 100 kilos de musculo y pelos ni siquiera me rasgu~o!!!

Los tuvimos asi de cerca!!!!!!!!!!!


Este gorila y la cria pertenecen al grupo de "Kabirisi", un macho "Espalda plateada" de 200 kgs. Es el grupo mas grande de la zona, con 31 gorilas. Con Laura tuvimos la suerte de ver a 17 jugar y descansar despues del almuerzo. El "Parque Nacional des Virunga", en Zaire, tiene 4 familias de gorilas.

Un sue~o hecho realidad!!!

Virunga Mountains, Uganda


Llegando a Kisoro, cerca de la frontera con Ruanda y Zaire. No queda metro sin cultivar en estas tierras. Cada vez hay mas gente que alimentar y menos terreno para la agricultura. Solo quedan sin tocar algunas montanas y volcanes, hogar de los gorilas, y quien sabe por cuanto tiempo...

viernes, junio 09, 2006

Tanzania: la tierra de los masais

Nuestra llegada a Tanzania significo el re-encuentro con el mundo arabe, que habiamos dejado atras hace tantos meses. De inmediato reconocimos ciertos signos y detalles que habiamos visto al norte del continente: las mujeres van mas cubiertas y ya no muetran los hombros ni el escote, las demostraciones de afecto en publico son recibidas con desagrado, antes de comer hay que lavarse las manos en un cacharrito que nos acercaran a la mesa para tal efecto, si no lo hacemos pasaremos como my mal educados, ademas nadie come ni sirve alimentos con la mano izquierda.
Tanzania tiene una larga historia como destino de muchos viajeros, los egipcios, los griegos, los persas, chinos y arabes recalaron en sus puertos en busca de especias, oro y marfil. Como resultado de la influencia de estas grandes civilizaciones nacio la cultura swahili. Y hoy la gente nos dice con orgullo que en Tanzania todos pueden entenderse porque todos hablan swahili, y sabemos que esto no es muy corriente en Africa.
Mientras vamos recorriendo el pais y aprendiendo algo de su idioma me siguen impactando los colores de Africa: ahora la tierra roja y fertil contrastando con el verde intenso de las plantaciones de te y cafe, el rojo y azul de las ropas de los masais y los fucsias, verdes, amarillos y naranjas de las telas que visten las mujeres.
Los masais parecen la foto perfecta del Africa de hoy, donde las antiguas tradiciones conviven con los paneles solares y los telefonos moviles. Asi los vemos vestidos con sus mantas de colores, las orejas agujereadas, pastando sus vacas al pie de una colina mientras hablan por el celular.
Los varones masai pueden tener tantas esposas como puedan pagar, cada una de ellas cuesta 50 cabezas de ganado, el precio es standart y no hay regateo.
Al costado del camino vemos conjuntos de casas redondas de barro, en la casa del centro vive el jefe de familia y ubicadas a su alrededor estan las diferentes casas donde cada esposa vive con sus hijos.
Asi cuando caminamos por Dar es Salam nos encontramos con historias y culturas tan distintas, sonidos y olores de esta ciudad cosmopolita que mira, orgullosa, hacia el Indico.

Lau en la casa de Karen Blixen, en Nairobi


Se acuerdan de "Africa Mia"?? Esta es la casa donde vivio la protagonista, ahora convertida en un museo.

Leones en el crater !!!


Esta es una manada de 11 leonas con sus crias, descansando antes de salir a buscar la cena.

Flamencos en el Ngorongoro

Entrando al Ngorongoro, Tanzania


El Ngorongoro Crater es un paraiso para los animales salvajes, los ves de a cientos, miles!!!

Las bici-taxis de Dar es Salaam


Si las moto-taxis de Lome les parecieron interesantes, las bici-taxis de Tanzania son tanto o mas, especialmente si te cruzas con alguna llevando una cabra...

Tanzania nos da la bienvenida...


Se nota que estamos entrando en el Africa central, solo que aqui, ademas de la vegetacion tropical que vimos en Gabon, Congo o Camerun, se le suman los pinos y los eucaliptos.

Lago Malawi


El lago Malawi (o Nyasa, como lo llaman desde Tanzania, que significa simplemente "lago") es enorme.
Los dias en que sopla el viento las olas son tan grandes como en cualquier mar.

Mercado en el sur de Malawi

"Mosi-oa-Tunya", Zambia


Las Cataratas Victoria son impresionantes. No son las mas grandes, ni las mas altas, pero son realmente preciosas.

jueves, junio 01, 2006


En Malawi, una familia muy amable nos dejo acampar en su casa
Mariano en el Okavango Delta, en Botswana
Hipopotamos en el Chobe National Park
Atardecer en el rio Chobe, foto tomada desde un catamaran, dentro del Chobe National Park

lunes, mayo 29, 2006

HISTORIAS MINIMAS: El ratero perseverante

POINTE NOIR, CONGO. DOMINGO 27 DE MARZO DE 2006. MERCADO CENTRAL. 9:30 AM, 30 grados, despejado.
Entramos por una de las calles principales, necesitamos pan, verduras y algo de fruta, el almuerzo nada mas.
Al poco rato, notamos que el mercado esta muy concurrido, se hace dificil avanzar. De repente, el hormiguero de gente se detiene y en ese instante, una persona, como queriendo pasar por detras, me agarra de ambos brazos. Otra, en frente, se agacha y, en ese momento, siento una mano en el bolsillo, hurgando, por suerte no llevaba nada conmigo, mas que una bolsita de jabon en polvo recien comprada, y mientras le sacaba la mano de mi bolsillo le regale un par de insultos en castellano, que no necesitaban traduccion. Un poco sorprendidos, continuamos el paseo.
Mariano
9:20 AM, 30 grados, despejado.
Alguien me agarra firmemente los dos brazos, quiero avanzar pero mi pierna derecha choca con algo en el piso, es un tipo que parece estar atandose los cordones. Mientras tanto, tres dedos se acercan en camara lenta a mi bolsillo izquierdo. Pego dos gritos, Mariano se vuelve hacia mi ylos ladrones se pierden entre la gente.
Laura.
9:32 AM, 33 grados, el sol pega fuerte.
Se repite, de nuevo, la misma dinamica, solo que ahora es toda mas lento (tal vez pr el calor...)
El factor sorpresa ya no da resultado: Laura da la voz de alarma y yo empujo, suavemente, al tipo que esta agachado provocando su caida y una estruendosa carcajada de todos los presentes, vendedores de los puestos cercanos, transeuntes, victimas potenciales y los mismos ladrones.
Mariano.
9:45 AM, 33 grados, se hace dificil respirar
Cuarto y ultimo intento fallido. Ya no tiene gracia, resignados, dejamos que comprueben que no llevamos nada en los bolsillos. Minutos despues nos retiramos del mercado en perfecto orden. Compramos: tres tomates, una palta, dos huevos y pan.

Impresiones: Dr.Livingstone? Stanley al telefono...

Cuanto tiempo e inconvenientes se hubiera ahorrado Stanley, alla por el siglo 19, si al tener que buscar a Livingstone, perdido en la mitad de Africa, cerca del lago Tanganyka, hubiera tenido un telefono movil. En aquella ocasion, dar con el explorador le tomo 1 a~o!!!!
En pleno siglo XXI, Africa sigue casi tan incomunicada como entonces: carreteras bajo el agua, trenes inexistentes, aviones que se caen y barcos que se hunden. La incomunicacion es TOTAL, a excepcion del telefono movil.
Hasta hace muy poco tiempo, las estructuras humanas mas altas en Africa eran las torres de iglesias y mezquitas. Hoy, a lo largo de todo el continente (entre las dunas de Mauritania y la selva de Gabon, en los acantilados de Marruecos y al pie del Monte Camerun) las antenas telefonicas destacan como agujas clavadas por algun gigante, desentonando con el entorno mas que en cualquier otro lugar del globo.
Donde ni los exploradores mas avezados se hubieran atrevido a entrar, alli hay una antena, y los efectos que produjo esta tecnologia en los pueblos es aun mas impresionante: Los musulmanes del norte apagan sus moviles poco antes de comenzar sus oraciones, volviendo a encenderlo tan poco acaban de rezar; Una viejita sale de su casa de barro en Malawi con el movil en la mano, buscando mejor cobertura; Un le~ador perdido en la mitad de Congo llama a su familia para decirles que las lluvias retrasaran su regreso en otras tantas semanas...
Es extra~o pensar que muchos de ellos viviran todas sus vidas creyendo que el telefono siempre fue asi, sin cables ni nada, ya que nunca vieron un telefono fijo. Y mas extra~o aun es verlos pasearse con sus moviles de ultima generacion por poblados sin electricidad, gas o agua corriente, donde nada ni nadie parece poder llegar, excepto Motorolla...